Se da la circunstancia de que Rodríguez Viedma, ya pregonó a dicha Hermandad en la primavera del año 2.002, tan solo ocho años de diferencia entre la primera exaltación poética. En 1.992 también presentó su cartel de salida oficial. Dicho acontecimiento, tendrá lugar Dios mediante, el próximo día catorce de marzo. El acto esta previsto que comience a la una del medido día, en la Abadía del Sacromonte de Granada.
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viernes, 5 de febrero de 2010
Pregón de la Hermandad del Santísimo Cristo del Consuelo
Se da la circunstancia de que Rodríguez Viedma, ya pregonó a dicha Hermandad en la primavera del año 2.002, tan solo ocho años de diferencia entre la primera exaltación poética. En 1.992 también presentó su cartel de salida oficial. Dicho acontecimiento, tendrá lugar Dios mediante, el próximo día catorce de marzo. El acto esta previsto que comience a la una del medido día, en la Abadía del Sacromonte de Granada.
viernes, 15 de enero de 2010
Mesa redonda de Pregoneros Oficiales de la Semana Santa de Granada.

Durante aproximadamente una hora, los asistentes conversaron distendidamente sobre su experiencia como pregoneros. Rodríguez Viedma destacaba que el pregón marca un antes y un después en la vida del pregonero y que ya ningún otro pregón, -aunque en igualdad de importancia, responsabilidad y emoción-, es igual. De la Chica destacó que el ser pregonero supone un acontecimiento de capital importancia en su vida, "el segundo hecho más destacable y feliz después del nacimiento de mi hija"; un hecho que conjuga el reconocimiento, el compromiso con la responsabilidad y la consecución de un sueño calculado a larga distancia. Muñoz Molina destacó la relevancia que para la Historia de nuestra ciudad tiene el pregonero, que se convierte en un "ciudadano eminente como figura", al que se le abre la puerta de la vinculación con muchas personas.

Entrados en debate, Lacárcel destacó que al recibir la llamada del presidente de la Real Federación, Gerardo Sabador allí presente, experimentó sensaciones dispares. Ante la primera confusión de voces a través de la línea telefónica, el pregonero recibió de improviso la designación. En su humildad, Lacárcel reconoce haber sentido una emoción indescriptible que se entremezcla con cierta incomprensión, pues él dice "no verse" como pregonero, ya que se considera un cofrade de a pie, vinculado con la Semana Santa que ama desde la cotidianidad de un hermano más. Reconoce que el miedo crece cada día y que no es un poeta, sino sólo un cofrade que recibe el nombramiento con "honor y humildad".
Desde la experiencia, los pregoneros fueron interpelados por Clements sobre si escribirían un pregón diferente ahora y sobre qué frase de su obra desearían que pasara a la posteridad. Rodríguez Viedma reconoció que quizá alterara el orden del pregón, pero no lo cambiaría: "A lo hecho... pecho". Muñoz Molina declaró que su pregón era un hecho ligado a la circustancia que vivía, y que como pieza emanada de su literal enamoramiento por la Semana Santa, sería incapaz de repetirlo. De la Chica declaró que el nombramiento como pregonero le llegó, a su parecer, demasiado pronto y que la vida le ha dado experiencias y madurez como para componer otra pieza diferente. En el capítulo de las frases, se conocieron anécdotas curiosas: Rodríguez Viedma se queda con una frase ausente de su pregón, que versaba sobre la reivindicación de agua de la fuente del Avellano para el pregonero; Jorge de la Chica nos explicaba que su bella lírica sobre las Vírgenes del Albayzín nació tomando algo con su hija en un restaurante de comida rápida, cuando reparó en tres niñas a las que su padre llamó por sus nombres: Aurora, Estrella y Concha y que se quedaría con una frase prestada de un anónimo de la revista Calle Elvira : "Granada eterna con saetas que son piropos a Cristo muerto"; por su parte, Antonio Muñoz desataba las sonrisas, afirmando que se quedaba con una frase que no recordaba haber pronunciado y que le recordó días después precisamente Jorge de la Chica: "Después del acto de Caridad de esta mañana, confesad y comulgad".
José Antonio Lacárcel declaró que ya han comenzado sus esbozos del pregón, y que será una pieza comprometida con su Fe, con el sentir cofrade granadino, una pieza que quizá no sea "poética o literaria", pero sí un fiel reflejo del motivo que nos mueve: la Pasión y el Amor de Cristo, que intentará transmitir su amor por la Semana Santa de Granada, de la que guarda muchos recuerdos y estampas en la memoria, como sus retransmisiones radiofónicas en la Plaza de las Pasiegas; un pregón que según Lacárcel será "de Granada, por Granada y para Granada".
Los presentes debatieron sobre el trato de los medios a los pregoneros, punto en el que todos coincidieron positivamente, y sobre el llamado "triduo al pregonero" (entrega de las tapas por parte de Cope Granada, concierto homenaje al pregonero de la Municipal de Granada y el acto del pregón con su correspondiente almuerzo -sobre el que se bromeó bajo la óptica de la crisis-.), entrando en conversación algunos asistentes, entre los que se encontraban algunos miembros de la Real Federación, hermanos mayores de algunas corporaciones de Granada y el que será pregonero de las Glorias de María, Armando Ortiz.

En el apartado de consejos, los pregoneros de años pasados advirtieron al actual que cuidara la acústica del escenario, que pidiera los medios necesarios para su comodidad -como un monitor y un micrófono adecuados-, que disfrutara ese momento que ya no regresa, que fuera él mismo en el escenario y, en palabras de Rodríguez Viedma: "Vive... sueña... que de esto, se despierta".
Finalizó el acto con la lectura y entrega del nombramiento oficial como pregonero por parte de Gerardo Sabador, presidente de la Real Federación de Cofradías, quien también entregaba un tradicional presente de la corporación federativa al pregonero, tratándose de un bolígrafo. Entre aplausos y sonrisas, Lacárcel agradecía un acto que nos permitió a los presentes conocer más tanto la figura del pregonero en nuestra Semana Santa como a aquellas personas que lo encarnan a lo largo de la Historia de nuestra ciudad. Además, nos permitió acercarnos un poco más si cabe a José Antonio Lacárcel, murciano de nacimiento, cofrade granadino, profesional admirable y persona cuyo trato merece la pena atesorar. A partir de ahora, los días cuentan inversamente proporcionales a las palabras que compondrán la pieza literaria que el próximo 21 de febrero, primer Domingo de la Cuaresma de 2010, anunciará en el Isabel la Católica, los ecos de tambores y aroma a incienso y flor de la Semana Santa de Granada.
lunes, 14 de diciembre de 2009
Poemas dormidos para almas despiertas.(Extracto.)

que el hombre inventa en su mente
y como la mente es comedia divina,
al final termina indiferente
soñando que pasa la vida,
para unos tan de repente
y para otros pasa indecisa,
porque pasa y pasa… ¡simplemente!
Y simplemente la Navidad regresa,
como una triste ideología
de ver al hombre como crece,
más sin saber que solo la vida
es la musa que merece,
encontrase a veces perdida
esperando que sin más regrese.
Y simplemente la Navidad regresa,
en los ojos de un niño que mira
como quien les precede,
siguen posando la mirra
bajo el techo pobre de un pesebre.
Y simplemente se hace la noche,
cuajada de estrellas prohibidas
pero ninguna me parece,
que la que menos ilumina
es la que más concede,
los tres deseos en la vida.
Porque simplemente la Navidad
nos pone dulce el alma y la piña,
la una por que parece
ser manantial que rima,
en los lienzos permanentes
donde se dibuja la risa.
La otra porque es solo fruto
y el azúcar que respira,
ya no le pertenece
ni a la savia, ni a la espiga.
Es Navidad ¡Lo es!
A pesar de la melancolía,
aunque la noche del revés,
sea callejón con salida.
Es Navidad ¡Lo es!
A pesar de las estrellas, (La mirra)
pues solo se posan los pies
una sola vez en la vida.
Lo demás no se si es,
como una eterna sonrisa
que no te deja crecer,
ni deja escarparse la dicha.
Es Navidad ¡Lo es!
¡Venga el beso y la rima!
que siempre es tiempo de volver
tan solo una vez, ¡alma mía!
Aunque al besarte sientas después…
una cierta, melancolía.
viernes, 27 de noviembre de 2009
IN MEMORIAM
25 de Noviembre de 1.999
Aquella mañana, el agua se deslizaba del cielo, lo mismo que lo hace el rocío de la mañana sobre la hoja, hasta caer de la hoja a la rama. Aquella mañana llovía, pero lo hacia tímida, como una mocita que se esconde tras de la ventana del primer beso, atrapada en los cerrojos del abrazo espontáneo y torero que se da por primera vez. Un agua triste y mansa, como los ojos de quien no mira y aleja las pupilas al infinito de los sueños inventados a cada vuelta de sábana. Aquella mañana, la Alhambra se asomaba al cielo sin apenas tocar el abismo con sus nudillos desnudos. Estaba mojada por la lágrima y el suspiro, que bajaba desde el Paseo de los Tristes a Plaza Nueva. La Torre de la Vela, deshojaba silencios a cada golpe de campana, y agachaba la cabeza como nunca, escondiendo una vez más su timidez como siempre. Aquella mañana, se escuchaban versos en la Plaza del Salvador, mientras el agua resbalaba por la Calle del agua para dar entonación al mejor poema jamás recitado y nunca escrito. Las acacias se tornaban de norte a sur, como quien busca la razón a los suspiros descritos entre virutas de carpintero. Se escuchaban los cánticos desde el Ave María, y los saltos de los niños que chillaban con sus gargantas feroces e impacientes por crecer y llegar al árbol de los mayores. ¡Llovía!... Llovía por la cuesta del Chapiz, callecita abajo y callecita arriba hasta los Mártires. Llovía en los ojos de las mujeres, buscando el piropo del poeta enardecer entre páginas blancas de papel inmaculado. Llovía sobre los ojos de los hombres, que anduvieron sobre las sendas de otras lluvias y otros tiempos. Llovía en las copas de los cipreses de San José, espigados verdes y firmes como los civiles de Lorca, y llovía sobre los mármoles fríos y florecidos de los muertos de siempre y siempre sobre los muertos.
Aun recuerdo como llovía… Mansamente. ¡Tanto! como para empapar el pañuelo de los que allí estaban, y tan mansamente para los que no fueron.
Que hermosura el tiempo y la vida,
que da y quita, lo mismo al que tiene,
que al que da, pero no fía.
Pues así siempre entretiene
pensar que el que más tiene,
ya no es el que más tenia.
De igual forma al recordarte hoy
poeta grande que te morías,
veo tanto verso en otras bocas
que tal vez ya, ni reconozcas,
a tanta gente que te leía.
Entre tanto un perro cojo
¡Quien sabe a donde iría!
dibuja estrellas de plata,
en los cielos de Granada
esperando que llegue el día.
Un homenaje mañana.
¡Se ha muerto! ¿Quién lo diría?
Noviembre se hizo de escarcha,
no había gentío en la plaza,
¿Sería Señor... porque llovía?
viernes, 6 de noviembre de 2009
Cuando el agua habla.

escucho el sonido del agua
o la escucho hablar, melódica,
risueña, enamorada.
¿Pero el agua habla?
El agua se desliza por la piel,
por la rosa y la rama.
El agua apaga la sed,
por la ribera del alma.
El agua es el aliento,
que le falta a una mirada.
Duda entre ser un afluente
o un rió que muere en la playa.
Y al encontrarse desnuda
navegando por tu cara,
el agua se hace velero
y el velero nostalgia
y la nostalgia un te quiero
y el te quiero una palabra
y mi palabra un beso
y el beso un trozo del alma,
que al ponerla frente a tu risa
quiere beberse tu lágrima.
Lagrimas como rosas,
rosas engalanadas
desde este balcón de los Mártires,
donde veo sentada a Granada.
Lucecillas multicolor,
que se encienden y se apagan
unas por falta de amor,
las otras de amor derramadas
y al fondo la mano de Dios
que las enciende con la mirada.
Granada vestida de noche,
Granada vestida de agua
dibujada entre pinceles de bronce,
esculpida a cinceladas de plata.
Eres como una enorme caseta
a la que no le falta de nada,
sus farolillos rojos de embrujo,
su blanca luna callada.
Con sus dos ríos prohibidos
que forman su negra baranda.
Eres como una caseta,
que formada en la distancia,
a unos los llenas de esperas
y a otros los desesperas
con abanicos de nostalgias.
Tu vestido de negra noche,
tus zapatillos de albero,
tus decorados de vida,
tus realidades de sueño,
tus manantiales de vino,
tus arrayanes de fuego
y hasta el aire que respiro,
en este que hacer pregonero
me hace sentirte caseta,
que a Dios se escapo desde el cielo.
Y desde allí… ¡Desde allí versos de Lorca!
Verso que muere en poema
y siembra romanceros gitanos
en el llamador de su puerta.
Desde allí Carlos cano
siendo flor de hierba buena,
descuelga su fado de amor
haciendo con sus manos la flor,
guirnalda de primavera.
A lo mejor si guardo silencio,
escucho el sonido del agua
o la escucho hablar, melódica,
risueña, enamorada.
¿Pero el agua habla?
¿Hablar…?
¡Grita... sueña... canta!
¡Si, Benítez Carrasco!
Maestro de la palabra,
los agujeritos que tiene el cielo,
unos los hacia tu perro
con su muletita de plata.
Pero los otros… ¡Los otros serán caseta!
serán caseta en Granada
que en la gloria un casetero
ante Dios y su mirada,
encajándose el sombrero
que San Pedro le entregara,
encenderá el portón de la Feria
ante el hermoso suspiro del agua.
viernes, 9 de octubre de 2009
A la orilla del recuerdo. (A lágrima viva)

y no el mundo.
Piensa tú de mí
y después olvida.
Apaga tus ojos con mi alma
y después vuela.
Duerme y vive…
¡Y después sueña!
Sueña y se libertad
y después despierta.
Haz con tus manos amor
y después recuerda,
¡Que me conoció el mundo!
y no tú.
Y pensé yo
y tú no.
Y apague mis ojos con tu alma
y fui sueño y libertad.
Y después tú estabas despierta
y yo soñaba,
y fui recuerdo
y fui mañana
y fui lamento
y fui guitarra
y fui tormento
y fui agua
y fui silencio,
cuando tú callabas.
Haz mundo y vida
y después piérdete en mi pensamiento.
Y se cometa
y se viento,
se tristeza y lamento.
Se lágrima en mis ojos,
que yo seré tu pañuelo.
Se savia sobre mi tronco
y hoja sobre mis ramas.
Se sonrisa y zozobro,
se puerta y ventana.
Conóceme tú
y no el mundo
y cuando quede mi cuerpo mudo,
que hable de mí el mundo…
¡Y no tú!
viernes, 2 de octubre de 2009
Suspiros de un alma

frágil hoja que el viento te lleva,
buscando día y noche mi encuentro.
Como calida cometa que vuela,
surcando los limites del tiempo.
¿Por qué lloras? Dime… ¿Por qué lloras?
si ayer estabas riendo,
y jugabas a ser princesa, con tu corona de caracolas
sumergida en tu profundo sueño.
¿Por qué lloras? Dime… ¿Por qué lloras?
Sabes bien tu de rencores
y sabrás que tu tortura,
¡Hace ya, se la llevó la luna!
No… no vengas a pedir perdones.
No quieras prometerme tu felicidad
¡Embustera y traidora!
Escucha tú mi cantar,
yo si que te digo ahora…
¡Ay sombra de tormento!
Dos felicidades te voy a dar,
una por año nuevo,
la otra… ¡Por Navidad!
Anda, déjame, déjame…
que ya no tenemos más que hablar.
Que tu amor se lo llevó el viento,
y el mío se lo llevo la mar.
Con otras miradas...
La mitad del silencio

