sábado, 17 de enero de 2009

La otra cara del alba


Poema del libro "Suspiros de un Alma"
oooooo
oooooo
La otra cara del alba
oooooo
Ayer soñé con el alba...
rosa pétalo turbado
de gloriosa fragancia,
tortura del pobre enamorado.

Soñaba y no soñaba,
porque mis ojos estaban abiertos
como los faros de las playas
arraigados sobre los puertos.

Cuantas veces me perdí
envuelto entre las aguas.
Cuantas veces no te vi,
con las sirenas encantadas.

Noche que ni es noche siquiera,
estrellas dormidas en la mañana.
Luna blanca, blanca y tierna,
sobre la transparencia del alma.

Espejo que recoge,
las sonrisas y los llantos…
y las convierte solo en lágrimas.

Soñé con la noche de mayo…
con las flores y las palmas.
¡Yo montado en mi caballo!
con mis pantalones de alpaca.

Caminante en un camino,
caminante sin compaña.
Caminante en un camino,
con sus piedras… y su escarcha.

Se emborracharon mis ojos
con la menta de tus labios,
prisionero quedé y absorto
en la cárcel de tus brazos.

La llave tiramos al mar,
cerrojos en nuestro corazón.
¿Encontraste tú acaso la llave?
llave que no encuentro yo.

Todo termina en la vida,
pues hasta la vida se acaba
para algunos muy pronto (de prisa)
también pierden la voz de su amada.

Pero aun queda guardada,
en el baúl del recuerdo
la llama que brotó de nuestro cuerpo
y la pluma con la que sellamos,
el primer abrazo… y el primer beso.

Aún quedará la luna
para contar en la historia,
que hubo amor que dejó,
hechizadas nuestras bocas…

De aquellos que se amaron,
en el silencio de la madrugada
donde el hombre, aún duerme,
y el alba enseña su otra cara.

Puede un hombre comer,
el fruto que del árbol crece.
Pero nunca volverá a comer,
lo que hace tiempo se comiese.

Puede la tierra dar,
vueltas como si nada.
Pero nunca volverá atrás,
para borrar estas palabras.

Puede teñirse el cielo
y llover como cascadas.
Pero no volverán aquellas aguas,
que hace tiempo nos mojaran.

Podrá la historia cambiar,
de personajes cuanto quiera.
Podrá el alba enseñar,
que el amor no es más que tragedia.
Pero nunca podrá olvidar,
los besos de los que testigo fuera.

Ayer soñé y no soñaba.
Ayer te tuve…y hoy no tengo nada.
Ayer me dejaron ver,
la otra cara del alba…
José M. Rodríguez Viedma

1 comentarios:

MªDolores Guzman dijo...

hermosas palabrasmi dulce amigo

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